lunes, 11 de abril de 2022

Nunca me dice nada. 
Ni cuándo le digo cosas lindas, ni cuándo me enojo con el. 
Nunca me dice nada ,
pero tiene unos ojitos que saben decir mucho. 
No le gusta mucho que lo abracen ,
 pero todas las noches duerme pegado a mi espalda. 

Se siente seguro.

Juega cuándo el quiere, no cuándo quieren jugar con el. Le gusta correr de punta a punta , cómo si buscara alguna parte de la casa que antes no haya visto. 
Para el siempre es fiesta cuándo vuelvo de trabajar .

Nunca me dice nada, pero cuándo me mira tiene ese brillito en los ojos de agradecimiento, de felicidad. De sentirse un gran danés cuándo lo abrazo. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario